Cuando se trata de adentrarse en lo desconocido, intelectualizar un proceso o un problema no detendrá ese proceso o problema. De hecho, a menudo encuentro que la gente que realiza este tipo de análisis incesante es la que siente más miedo e inseguridad cuando se enfrenta a lo desconocido. Esto es porque constantemente están analizándose a sí mismos, sus acciones y su lugar en el mundo, desde las emociones del miedo, la carencia, la inseguridad o de no ser merecedor. Si, por el contrario, entendieran que todos estos sentimientos son un registro emocional del pasado, entenderían que el simple hecho de analizar en exceso y pensar demasiado significa que están buscando una solución dentro del dominio emocional del pasado. Significa que están pensando en el pasado en lugar de las posibilidades del futuro. Si estás tratando de crear un nuevo futuro, pensar dentro de las emociones del pasado no te va a ayudar… y ciertamente no es el lugar donde quieres poner tu energía. Aquí un ejemplo cotidiano.

Digamos que tuviste una increíble y expansiva meditación matutina. Era tan real que parecía que podías ver, oler, saborear, escuchar y tocar tu creación futura. Si la forma en que piensas y cómo te sientes emite una señal electromagnética, cuando toda tu mente y tu corazón están comprometidos con esa visión del futuro, estás conectado a la energía de ese futuro. ¿Por qué? Porque estás en una coincidencia vibratoria con ese potencial electromagnético que ya existe como una posibilidad en el campo cuántico. Pero si cuando regresaste a la normalidad, volviste al miedo o la inseguridad, en ese momento en que retrocedes por miedo a lo desconocido, ya no estás conectado a la energía de tu futuro. Ni siquiera ves tu futuro, porque lo miras a través de la lente del pasado. Al contrario, en realidad estás cumpliendo tu propia profecía porque al transmitir la misma energía, estás creando tu pasado de nuevo. Y ahí es donde está tu energía, en la realidad conocida de tu pasado. Solo cuando superas la emoción del miedo y te mueves hacia lo desconocido a pesar del miedo, conviertes tu miedo en pasión y coraje. Ahora, de repente, puedes comenzar a ver tu futuro otra vez … y dejas de recrear tu pasado.

 

Superando el miedo para crear el futuro

El cuerpo va a reaccionar al miedo. Retrocederá, sacudirá, retorcerá tu corazón y alterará tu estómago con ansiedad, pero eso es solo porque está enfrentando lo desconocido. Ese es nuestro estado animal limitado, impulsado por las hormonas del estrés. Las personas que se detienen y cambian el miedo por una emoción elevada, a pesar de la ansiedad y la resistencia del cuerpo, te dirán que ellos también tenían miedo de adentrarse en lo desconocido, pero su pasión por su visión era mayor que su miedo. También te dirán que el esfuerzo valió la pena por la recompensa que encontraron al otro lado: liberación, libertad, integridad y más amor propio.

Es natural que las emociones de tus sueños futuros sean las emociones por las que vives cuando estás consciente en tu vida diaria, porque en el momento en que te desconectas de estas emociones, vuelves a sentir la falta y la separación con tu futuro. Pero si te mantienes en ese elevado estado emocional del futuro todo el día, y tu pasión por tu visión es mayor que tu miedo a lo desconocido o el miedo al fracaso, entonces tu cuerpo siente que ese evento futuro ya ha sucedido. Así es como trascendemos la emoción del miedo, un día tras otro. Esa es la razón por la que estamos entrenando y haciendo todas estas meditaciones, para acondicionar nuestro cerebro y nuestro cuerpo fuera del pasado y hacia el futuro, hasta que pensemos y nos sintamos de una manera más elevada todo el tiempo. Es un nuevo estado de ser con una nueva energía, es una nueva personalidad que está íntimamente conectada a una nueva realidad personal.

Cuando sentimos que lo que estamos creando ya ha sucedido (porque estamos viviendo esas emociones elevadas a lo largo de nuestro día), es menos probable que nos preguntemos si estamos haciendo algo mal, y seremos menos propensos a analizar, intelectualizar o a darle demasiadas vueltas a por qué nuestro futuro aún no ha ocurrido. De hecho, si sentimos que nuestro futuro ya ha ocurrido, seremos menos propensos a tratar de forzar, predecir, luchar o controlar los resultados en nuestra vida. ¿Por qué hacer eso si ya acondicionaste tu cuerpo a sentir que ese nuevo futuro ya sucedió?

Si de verdad y repetidamente acondicionaste tu cuerpo a sentirse agradecido, apreciativo, empoderado, libre y enamorado de la vida todos los días, entonces con el tiempo es lógico que confíes completamente en tu futuro. Y lo más probable es que entrar y confiar en lo desconocido creará un montón de nuevas oportunidades que nunca hubieras visto llegar, que nunca hubieras conocido, hasta que saliste de tu vida predecible y entraste en ese futuro desconocido.

La conclusión es la siguiente: crear algo nuevo en nuestras vidas requiere una serie de pasos diarios hacia lo desconocido. Entonces, la pregunta es: ¿estás listo para dar esos primeros pasos hacia lo desconocido y permanecer allí?